Prevención y manejo de riesgos en el Alzheimer

4 abril, 2018

¿Se puede prevenir el Alzheimer?
Es una pregunta que continúa intrigando a los investigadores y es motivo para nuevas investigaciones. Todavía no hay respuestas claras, hasta el momento no hay una estrategia definitiva para prevenir la enfermedad de Alzheimer. Sabemos que cuando aparece, no hay manera de curarlo pero en definitiva, se requieren de mucho más estudios e investigaciones que traigan más luz sobre este tema. La Asociación de Alzheimer en los Estados Unidos así como diversas otras organizaciones alrededor del mundo continúan financiando estudios que exploran la influencia del ejercicio, la dieta, la estimulación social-mental y otros factores en el desarrollo del Alzheimer.

Cuidemos la relación Mente-Corazón
Existen varias afecciones que se sabe aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular, como la presión arterial alta, la diabetes y el colesterol alto. Todas ellas también aumentan el riesgo de desarrollar Alzheimer y por ello es que es sumamente importante establecer una estrategia de prevención. Algunos estudios de autopsia muestran que hasta el 80 por ciento de las personas con enfermedad de Alzheimer también tienen enfermedad cardiovascular.

La relación que existe entre la salud mental y la salud cardiovascular es estrecha y debe considerarse como importante en el acercamiento a una estrategia de posible prevención para la enfermedad de Alzheimer. Siendo el corazón el encargado de bombear sangre a todos los órganos, resulta importante su cuidado y atención pues será de vital importancia tener un buen riego sanguíneo en el cerebro. Mantener un nivel adecuado de nutrientes en la sangre es vital para que en presencia de la enfermedad de Alzheimer, el cerebro pueda contar con los suficientes insumos para rendir mejor.

Por ello es importante cuidar el nivel de azúcar en la sangre ya que en contraposición al hecho de ser un nutriente natural para el cerebro, los altos niveles de glucosa en la sangre aumentan su viscosidad resultando en menos riego sanguíneo para el cerebro.

El ejercicio es fundamental
El ejercicio físico regular puede ser una estrategia beneficiosa para reducir el riesgo de Alzheimer y demencia vascular. El ejercicio puede beneficiar directamente a las células cerebrales al aumentar el flujo sanguíneo y de oxígeno en el cerebro. Debido a sus conocidos beneficios cardiovasculares, un programa de ejercicios médicamente aprobado es una parte valiosa de cualquier plan de bienestar general.

La evidencia actual sugiere que una alimentación saludable para el corazón también puede ayudar a proteger el cerebro. La alimentación saludable para el corazón incluye limitar la ingesta de azúcar y grasas saturadas y asegurarse de comer muchas frutas, verduras y granos integrales. Ninguna dieta es lo mejor. Dos dietas que se han estudiado y pueden ser beneficiosas son la dieta DASH (enfoques dietéticos para detener la hipertensión) y la dieta mediterránea. La dieta DASH enfatiza verduras, frutas y productos lácteos sin grasa o bajos en grasa; incluye granos enteros, pescado, aves, frijoles, semillas, nueces y aceites vegetales; y limita el sodio, los dulces, las bebidas azucaradas y las carnes rojas. Una dieta mediterránea incluye relativamente poca carne roja y enfatiza los granos integrales, frutas y verduras, pescado y mariscos, y nueces, aceite de oliva y otras grasas saludables.

Si te interesa obtener mas información no dudes visitar nuestra página web, síguenos en facebook, o llámanos e infórmate ahora mismo al : 55 4170 3934044 (55) 1628 2568 o si lo prefieres contáctanos a través de nuestra página web.