¿Qué afectaciones resultan de un EVC?

7 mayo, 2018

Hemos hablado mucho sobre los Eventos Cardiovasculares Cerebrales (EVC) y la importancia de actuar con inmediatez ante un percance de ésta magnitud; Los tipos y niveles de deterioro dependerán de cuál área del cerebro resultó dañada y la duración del ataque, recordemos que los daños pueden minimizarse en relación a la velocidad con la que el afectado reciba atención médica.

Ahora, ¿qué tipo de afectaciones pueden resultar de un EVC? A continuación desglosamos cada una de las áreas que podrían sufrir daños posterior a un ataque de dicha índole, con el objetivo de crear conciencia e incentivar la prevención.

Parálisis o problemas para controlar el movimiento (control motor).

La parálisis sucede, por lo general, en el lado contrario del hemisferio cerebral en el que ocurrió el evento, y es una de las discapacidades más comunes derivadas del mismo. La cara, un brazo, una pierna o todo el lado del cuerpo son las partes que pueden quedar paralizadas. Si la parálisis de medio cuerpo implica la incapacidad de moverse, se le llama hemiplejía, por otro lado, se le conoce como hemiparesia si es menor que una debilidad total.

Los paciente podrían ver afectada su dinámica cotidiana en las siguientes tareas: caminar, sostener objetos, tragar alimentos o la coordinación de movimientos.

Trastornos sensoriales.

Es posible que se pierda la capacidad de sentir el tacto, dolor, temperatura o la posición. Los déficits sensoriales también dificultan la capacidad para reconocer objetos, incluso cuando se está sosteniéndolos. En ocasiones los pacientes perciben dolor, entumecimiento, sensaciones de hormigueo o picazón, entre otros. La pérdida de continencia urinaria es otra cuestión muy común, aunque sucede solo inmediatamente después del ataque cerebral, y es causada por la combinación de déficits sensoriales y motores.

Problemas para comunicarse o entender el lenguaje (afasia).

Se estima que un cuarto de las personas que sobreviven a un EVC sufren daños en el lenguaje, esto implica el habla, la escritura y el entendimiento hablado o escrito. Este déficit es llamado afasia, y se categoriza en dos tipos dependiendo el área del cerebro que se vea afectada.

  • Afasia expresiva: Sucede cuando se daña el hemisferio dominante del cerebro, conocido como el área de Broca. Este tipo de afasia se caracteriza por la dificultad que tienen lo pacientes para expresar ideas por medio de palabras o escritos. Pierden la capacidad de expresar las palabras que están pensando y de articular oraciones gramaticalmente correctas.
  • Afasia receptiva: Cuando el daño ocurre en el centro del lenguaje, en un área llamada Wernicke, el EVC causa afasia receptiva. Se caracteriza por generar dificultades para entender el lenguaje hablado o escrito y causa que el afectado hable de forma incoherente.

Problemas del pensamiento y la memoria.

Las partes del cerebro responsables de la memoria, el aprendizaje y estado de alerta se podrían ver afectadas. Un EVC también puede reducir drásticamente la capacidad de concentración y crear déficits de memoria a corto plazo. Las habilidades para hacer planes, aprender cosas nuevas y entender significados también corren riesgo de deteriorarse.

Trastornos emocionales.

Muchas personas que sufren un EVC sienten tristeza, frustración, ansiedad, ira, entre otros sentimientos. Algunos pacientes podrían experimentar pena derivada por la pérdida de habilidades físicas y mentales. Estas reacciones son naturales y la familia o el cuidador debe actuar de maner empática y recordarle al paciente que los daños pueden ser revertidos con terapia y esfuerzo.